Bodegas Belasco De Baquedano
Ubicada en el corazón de Agrelo, dentro del departamento de Luján de Cuyo, la bodega Belasco De Baquedano se presenta como un punto de referencia arquitectónico y sensorial en la región mendocina. El acceso al predio está marcado por un camino de tierra que atraviesa los viñedos hasta llegar a una estructura imponente de cinco pisos con una estética inspirada en el estilo maya moderno. Esta construcción no solo funciona como centro de producción, sino como un espacio diseñado para integrar el paisaje de la zona con una propuesta de hospitalidad sofisticada.
Experiencia sensorial y arquitectura
El interior del edificio propone un recorrido que va desde lo visual hacia lo olfativo. En las plantas inferiores, los tanques de elaboración se encuentran integrados bajo el suelo, dejando a la vista únicamente sus tapas plateadas sobre superficies de hormigón color borgoña y paredes rojas acentuadas por luces cálidas. Un componente distintivo es la ‘Aroma Room’, un salón rectangular donde se disponen 46 fragancias contenidas en postes de plexiglás. A través de un mecanismo simple, los visitantes pueden liberar cápsulas de aceite para explorar las distintas notas aromáticas que definen el terroir local.
En los niveles superiores, el diseño busca la conexión con el entorno natural. El salón de degustación cuenta con una barra de madera enmarcada por retratos de paisajes argentinos y ofrece espacios privados con paredes de vidrio. Estas salas permiten observar directamente la extensión de los viñedos y la presencia de la cordillera de los Andes hacia el oeste, manteniendo una continuidad visual entre el interior de la bodega y el paisaje de Luján de Cuyo.
Gastronomía y contexto territorial
La propuesta se completa en el último piso del edificio de ladrillo, donde se encuentra el restaurante Navarra. Este espacio está diseñado con un sistema de terrazas que maximiza las vistas hacia la cordillera. La oferta gastronómica se centra en cocina sudamericana de alta gama, estructurada bajo un formato de menú de pasos que busca maridar con los vinos de cepas tradicionales de la bodega, como el Malbec producido en sus viñedos.
La importancia de este lugar dentro del circuito vitivinícola de Mendoza radica en su capacidad para transformar la visita técnica en una experiencia de diseño y contemplación. Al integrar elementos de la arquitectura moderna con la tradición productiva de Agrelo, la bodega funciona como un nodo donde el patrimonio vitivinícola se encuentra con una estética contemporánea, permitiendo entender la escala del paisaje mendocino desde una perspectiva arquitectónica.





