Bodega Florio
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Bodega Florio

Cruz de Piedra , Mendoza

Ubicada en el distrito de Tres Esquinas, dentro de la zona de Cruz de Piedra, Bodega Florio representa un capítulo fundamental de la inmigración italiana en Mendoza. Fundada en 1912 por Antonio Florio, la bodega nació del deseo de trasladar las técnicas y tradiciones de su tierra de origen al suelo mendocino, aprovechando las condiciones particulares que este territorio ofrece para el desarrollo de viñedos con identidad propia.

Tradición y estilos únicos

A diferencia de la producción masiva contemporánea, la propuesta de esta bodega se sostiene en la preservación de estilos que han perdurado por más de un siglo. Su catálogo destaca por la elaboración de vinos generosos, una categoría que requiere procesos específicos para lograr su carácter distintivo. Entre sus variedades más representativas se encuentran el Marsala, el Moscato, el Oporto y el Jerez, junto con otros vinos dulces y secos que reflejan el legado de la familia Florio.

Además de estos estilos clásicos, la bodega mantiene la producción de variedades como Nebbiolo y Gamba Di Pernice, integrando la herencia europea con la expresión del terruño local. Esta continuidad en los métodos de elaboración permite que la bodega funcione como un puente entre la historia vitivinícola de principios del siglo XX y la actualidad de la región.

El recorrido por la bodega

La experiencia dentro de la bodega permite observar el ciclo productivo desde una perspectiva cercana. El recorrido está diseñado para mostrar tanto los viñedos como las etapas internas de la producción vinícola. Durante la visita, es posible recorrer las instalaciones donde se lleva a cabo el proceso de elaboración, permitiendo comprender cómo se transforman las uvas en los distintos tipos de vinos que caracterizan a la marca.

El recorrido culmina con una instancia de degustación donde se pueden apreciar las diferencias entre sus variedades secas y dulces. Para quienes buscan una experiencia más detallada, existen propuestas que incluyen el maridaje de estos estilos con selecciones de quesos en un sector exclusivo ubicado dentro de la antigua bodega, aprovechando la atmósfera histórica de las instalaciones originales para complementar la apreciación sensorial de los vinos.