Pasión Iguazú
En un circuito turístico donde los locales de souvenirs se repiten con llaveros y magnéticos de diseño importado, Pasión Iguazú apuesta por otra cosa: diseños propios, producción nacional y la fauna misionera como punto de partida. La tienda, ubicada sobre la Av. Los Pioneros en el barrio Zonja de Granjas, al oeste del centro de Puerto Iguazú, nació con la convicción de que un recuerdo de las Cataratas puede tener identidad propia.
La propuesta gira en torno a la selva paranaense. Las remeras, mochilas, mates y accesorios que salen de aquí llevan diseños elaborados localmente: yaguaretés, mariposas, hojas nativas, motivos del río y de la flora de la región, traducidos a serigrafías y estampas que reconocen su geografía. La marca lo resume con claridad: “La naturaleza es el tema central y la fuente de inspiración para la creación de cada pieza, de cada producto.”
Lo que distingue a Pasión Iguazú del souvenir turístico convencional es la producción propia. Las prendas son 100% industria nacional, fabricadas con mano de obra local. Esto tiene consecuencias concretas en el catálogo: los modelos se actualizan, incorporan novedades de temporada, y hay artículos —determinadas mochilas o prendas exclusivas— que no se encuentran en ningún otro local de la zona.
El surtido incluye remeras para adultos y niños, varias líneas de mochilas con ilustraciones de fauna misionera (yaguareté, mariposas, hojas de selva), buzos, mates de distintos formatos, cartucheras, llaveros y monederos. Esta selección convive con artículos más reconocibles del recuerdo turístico, lo que hace que el local sirva tanto al viajero que busca algo distintivo como al que simplemente quiere un souvenir identificable del destino.
Visitantes que han dejado reseñas en plataformas de viaje coinciden en señalar que la selección no se parece al material que se repite en los comercios del centro. Un viajero europeo describió haber quedado “atrapado por los colores de las remeras”; un turista brasileño destacó la atención personalizada y los precios accesibles. La dueña del local, María, tiene reputación de conocer bien el destino y orientar a los visitantes sobre excursiones y atractivos de la región, lo que convierte una compra en una conversación con la ciudad.
Pasión Iguazú también opera como proveedor mayorista, abierto a grupos de viajeros, agencias y revendedores. Además de la tienda física, mantiene una tienda online con envíos a todo el país, lo que extiende el acceso a sus diseños más allá del paso presencial por Iguazú.
En el contexto de una ciudad donde la mayor parte del gasto turístico se orienta hacia el parque nacional, la tienda representa un esfuerzo por mantener parte del valor generado por el turismo circulando localmente: diseño, producción y comercialización en el mismo territorio. Para quien quiere llevarse algo con identidad misionera —más allá del nombre del destino impreso en un objeto genérico— es una parada con sentido propio.





