Playa Bonita (Lago Lolog)
Situada a apenas 12 kilómetros del casco urbano de San Martín de los Andes, Playa Bonita se ha consolidado como uno de los destinos predilectos tanto para residentes como para visitantes que buscan una alternativa al lago Lácar. El acceso se realiza a través de la Ruta Provincial 62, un camino que se interna en un paisaje de transición donde la estepa patagónica comienza a ceder paso a la exuberancia del bosque andino. Esta cercanía, sumada a la reciente pavimentación de tramos de la ruta, convierte al área en un escape accesible y sumamente atractivo para disfrutar de una jornada de sol y naturaleza.
La principal característica que define a Playa Bonita es, sin duda, la mansedumbre y temperatura de sus aguas. A diferencia de otros lagos de la región, el Lolog —y específicamente este sector de su costa— suele presentar aguas un poco más templadas, lo que invita a prolongar los baños durante los meses de verano. Además, la playa se distingue por su baja profundidad; es necesario caminar varios metros hacia el interior del lago para que el agua cubra la cintura, una condición que la convierte en el lugar más seguro y recomendado para familias con niños pequeños. La arena, de textura fina y tonalidades claras, se extiende generosamente, permitiendo encontrar siempre un espacio de descanso incluso en los días de mayor afluencia.
El entorno natural que enmarca la playa es un espectáculo por derecho propio. Los bosques de coihues, ñires y radales rodean la costa, ofreciendo generosas zonas de sombra natural donde los visitantes suelen instalarse para compartir un picnic o unos mates frente al lago. La transparencia del agua permite observar el fondo de lecho volcánico, creando una paleta de colores que oscila entre el turquesa y el azul profundo dependiendo de la incidencia del sol. Este microclima, protegido en gran medida de los vientos predominantes por la geografía local, favorece la práctica de actividades náuticas tranquilas como el kayak y el stand-up paddle (SUP), permitiendo explorar las bahías cercanas con total serenidad.
En las inmediaciones de la playa se encuentra el Paraje Lolog, un área que ha crecido en oferta de servicios sin perder su esencia de aldea de montaña. Aquí, la gastronomía local toma protagonismo con propuestas que van desde paradores con platos típicos patagónicos hasta pequeñas casas de té y cervecerías artesanales que cobran vida especialmente al atardecer. Es común que durante la temporada estival se organicen eventos culturales y deportivos, como el ya tradicional Lolog E-Ko Trail, una carrera de montaña que utiliza Playa Bonita como punto de partida y llegada, reforzando el vínculo entre el deporte y la conservación ambiental de la zona.
En cuanto a la seguridad y servicios, Playa Bonita forma parte del sistema de balnearios habilitados del municipio, contando habitualmente con servicio de guardavidas durante los meses de diciembre, enero y febrero. Aunque el paraje mantiene un perfil agreste, existen áreas destinadas al estacionamiento y zonas de recreación delimitadas para preservar el ecosistema costero. Para aquellos que no disponen de vehículo propio, el servicio de transporte público de pasajeros (Línea 5) conecta regularmente la ciudad con el lago, facilitando el acceso a este paraíso natural que simboliza la perfecta armonía entre el confort de los servicios modernos y la belleza indómita del Parque Nacional Lanín.





