La Pastera, Museo del Che en San Martín de los Andes
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La Pastera, Museo del Che en San Martín de los Andes

San Martín de los Andes , neuquen

En el corazón de la Patagonia argentina, la ciudad de San Martín de los Andes alberga un sitio de singular importancia histórica y cultural: La Pastera, Museo del Che. Este espacio no es solo un museo, sino un testimonio viviente del espíritu de aventura y transformación que marcó el siglo XX. Ubicado en el antiguo galpón de forrajes del Parque Nacional Lanín, el museo conmemora el paso de un joven Ernesto Guevara y su amigo Alberto Granado en 1952, una parada crucial en el legendario viaje en motocicleta que inspiraría al mundo.

El edificio en sí, una construcción de madera declarada de interés histórico y cultural, fue en su momento un depósito de pasto para los animales del parque. Fue aquí donde Guevara y Granado encontraron refugio y trabajo durante su travesía por el sur argentino. La estadía en San Martín de los Andes y el contacto con los trabajadores y la realidad social de la región dejaron una profunda huella en el futuro líder revolucionario. La Pastera busca precisamente capturar y transmitir esa esencia: el momento en que el joven aventurero comenzaba a forjar su conciencia social.

Al visitar La Pastera, los viajeros se sumergen en una atmósfera que combina historia, fotografía y memoria. La exposición principal ofrece un recorrido visual y documental por el viaje de Guevara y Granado, utilizando fotografías de la época, mapas del recorrido y fragmentos de los diarios que ambos escribieron. Se exhiben réplicas de ‘La Poderosa’, la motocicleta Norton 500 que los transportó por miles de kilómetros, y otros objetos que evocan la precariedad y la riqueza de su experiencia. Más allá de la figura del Che, el museo rinde homenaje al espíritu de exploración y al deseo de entender un continente en plena ebullición.

La Pastera es más que una colección de objetos; es un centro cultural activo que organiza eventos, charlas y exposiciones temporales. Impulsado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y con el apoyo de la comunidad local, el museo se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan una perspectiva diferente de la historia latinoamericana. Es un lugar para la reflexión, el debate y el descubrimiento, que invita a los visitantes a conectar con los paisajes patagónicos de una manera más profunda, entendiendo las historias humanas que se han tejido en ellos. Lejos de la mitificación, el museo propone una mirada humana y cercana a una de las figuras más icónicas y controvertidas de la historia moderna, en el mismo lugar que fue testigo de su transformación.