Velero Impaciente
En el muelle de Villa La Angostura aguarda una propuesta que se distingue del resto de la oferta náutica del Nahuel Huapi: el Velero Impaciente, un motor-velero de madera de 11 metros construido en 1985 por el astillero Mazzoli. Mientras las lanchas colectivas cargan pasajeros en grupos numerosos y salen a toda velocidad, este velero navega con otra lógica, más cercana a la travesía que al traslado.
El casco combina materiales que ya casi no se usan en embarcaciones de recreo: cedro sobre la línea de flotación, y lapacho, viraró y cedro debajo. La cubierta de teca tiene una zona de sol donde recostarse mientras el barco avanza entre montañas. A popa, una bañera permite sentarse al aire libre; a proa hay un camarote doble con baño propio. La zona central incluye cocina y comedor, y la timonera cubierta ofrece visibilidad de 360 grados, útil tanto para el patrón como para quienes prefieren seguir la navegación sin viento de frente.
Las salidas recorren algunos de los sectores más reconocidos del lago. El Brazo Angostura conecta el pueblo directamente con la Bahía Cumelén y la Bahía Las Balsas, dos ensenadas resguardadas donde el agua cambia de color según la luz y el tiempo. Una vuelta corta de dos horas por este tramo sirve tanto para una primera aproximación al lago como para un atardecer con catering a bordo.
El destino más solicitado es la Península Quetrihué, que alberga el Bosque de los Arrayanes dentro del Parque Nacional Los Arrayanes. Este bosque de mirtáceas con troncos de corteza naranja ocre es uno de los más fotografiados de la Patagonia; llegar en velero tiene una diferencia concreta respecto del catamarán habitual: el tiempo de navegación es similar —tres horas ida y vuelta en la versión transfer— pero el barco no lleva decenas de pasajeros a la vez. La combinación de media jornada amplía el itinerario al sumar navegación costera por el Brazo Angostura antes o después del bosque.
El recorrido más largo lleva hasta la Playa Piedras Blancas en Isla Victoria, la isla más grande del Nahuel Huapi. La salida es alrededor de las diez de la mañana y el regreso ocurre cerca de las seis y media de la tarde. Durante el día se hace un asado en la playa, incluido en el servicio junto con las bebidas. La Isla Victoria tiene bosques propios y la playa de guijarros claros que le da nombre al punto de llegada, rodeada por la silueta de la cordillera en casi todos los ángulos.
El operador es César Peláez, habilitado para navegar dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. En todos los formatos el catering está incluido: no se trata de un velero charter puro donde hay que llevar todo, sino de una excursión con servicio completo a bordo. El número máximo de pasajeros no está especificado en la web oficial, aunque la escala del barco sugiere grupos reducidos.
Para quienes visitan Villa La Angostura, el Velero Impaciente representa una forma de ver el lago desde adentro, al ritmo de una embarcación de madera con historia propia y rutas que van más allá del circuito estándar de catamarán.




