Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat
Ubicada en el corazón de Puerto Madero Este, la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat constituye uno de los núcleos culturales más significativos de Buenos Aires. El espacio no solo funciona como un depósito de patrimonio visual, sino como un punto de encuentro entre la arquitectura contemporánea y la historia del arte nacional e internacional. La colección, que se originó a partir del acervo privado de Amalia Lacroze de Fortabat, ofrece una mirada profunda sobre la evolución estética de diversas épocas, consolidándose como un referente para entender la identidad artística de la región.
El patrimonio visual y su composición
La propuesta se estructura fundamentalmente en dos ejes que permiten un recorrido por distintas procedencias y estilos. El primer núcleo está dedicado íntegramente al arte argentino, permitiendo observar la trayectoria de figuras clave que han definido el lenguaje plástico del país. Entre las piezas más destacadas de este sector se encuentran obras de Prilidiano Pueyrredón, como “Apartando en el corral” y “Los Capataces”, junto a la fuerza expresiva de Emilio Pettoruti con “La resistencia” y “El indeciso”. La presencia de artistas como Antonio Berni, con su obra “El almuerzo”, Xul Solar, Carlos Alonso y Fernando Fader, dota al espacio de una densidad histórica que recorre desde el costumbrismo hasta las vanguardias más complejas.
En un segundo plano, la colección se expande hacia el ámbito internacional. Este sector presenta obras de grandes maestros de diversas épocas, lo que permite establecer diálogos entre la producción local y los movimientos globales. Un ejemplo notable es la pieza “El censo en Belén” de Peter Brueghel II, que aporta una dimensión clásica y universal al conjunto de las salas. Esta alternancia entre lo propio y lo ajeno construye un relato donde el arte argentino se sitúa en un contexto de intercambio cultural constante.
Arquitectura y entorno urbano
El edificio, diseñado por el arquitecto Rafael Viñoly, es parte esencial de la experiencia de visita. Con una superficie que alcanza los 7000 m², la estructura se integra al paisaje moderno de Puerto Madero, un sector caracterizado por su renovación urbana y su conexión con el río. La arquitectura del museo actúa como un contenedor que potencia la escala de las obras, permitiendo que el recorrido fluya a través de espacios diseñados para la contemplación.
La ubicación en la calle Olga Cossettini sitúa al visitante en una zona de Buenos Aires donde la modernidad de los diques se encuentra con la memoria cultural. La Colección Fortabat no funciona como un elemento aislado, sino que se inserta en el tejido de un distrito que busca revalorizar el frente costero, ofreciendo un contrapunto de reflexión y silencio frente al dinamismo del entorno urbano circundante.





